
Cuando se desea invertir en bienes raíces, entender cómo calcular las superficies es esencial para evaluar correctamente el valor de una propiedad. Ya sea para una residencia principal o una inversión en alquiler, existen varios métodos de cálculo y cada uno tiene su importancia.
Las superficies habitables, las superficies útiles y las superficies ponderadas son conceptos clave que se deben dominar. Por ejemplo, la ley Carrez impone reglas estrictas para las comunidades de propietarios, excluyendo ciertas partes de las viviendas como los trasteros o los balcones. Saber distinguir estas diferentes medidas permite evitar sorpresas desagradables y tomar decisiones informadas en materia de compra o venta.
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Los diferentes métodos de cálculo de superficies en bienes raíces
Para navegar en el mundo de los bienes raíces, comprender los diferentes métodos de cálculo de superficies es primordial. Tres nociones se destacan: la superficie habitable, la superficie Carrez y la superficie útil. Cada una responde a criterios específicos y tiene implicaciones directas sobre el precio de venta de una propiedad.
La superficie habitable corresponde a la totalidad de las superficies de suelo de las habitaciones destinadas a la vivienda. Se excluyen los muros, tabiques, escaleras y las partes de locales con una altura inferior a 1,80 metros. Esta superficie está determinada por la ley Boutin y se utiliza a menudo en los anuncios inmobiliarios para casas individuales y apartamentos fuera de la comunidad de propietarios.
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Obligatoria en la comunidad de propietarios, la superficie Carrez está definida por la ley Carrez. También excluye los muros, tabiques, escaleras y las partes inferiores a 1,80 metros, pero toma en cuenta los áticos acondicionados y algunas verandas. Este diagnóstico debe ser realizado por un profesional antes de la venta de la propiedad. Su exactitud es fundamental, ya que un error puede llevar a una disminución del precio de venta o a la anulación de la transacción.
La superficie útil incluye la superficie habitable así como la mitad de las superficies anexas como los balcones, logias y verandas. Ofrece una visión más completa del espacio disponible en la propiedad. Esta medida se utiliza particularmente en el ámbito de las inversiones en alquiler para estimar el rendimiento de una propiedad. Una conversión útil a conocer en el marco de la estimación de terrenos es el paso de 1 are a m², equivalente a 100 m². 
Cómo calcular la superficie habitable, Carrez y útil
Para realizar estos cálculos, debe seguir pasos metódicos y precisos. La superficie habitable, en virtud de la ley Boutin, exige tener en cuenta las superficies de suelo de las habitaciones destinadas a la vivienda, excluyendo los muros, tabiques, escaleras y las partes de locales con una altura inferior a 1,80 metros. Utilice una cinta métrica y un cuaderno para anotar las medidas:
- Midase la longitud y el ancho de cada habitación.
- Multiplique las dimensiones para obtener la superficie de cada habitación.
- Reste las superficies no tenidas en cuenta (muros, tabiques, etc.).
El cálculo de la superficie Carrez, requerido para las propiedades en comunidad de propietarios, es más complejo y a menudo requiere la intervención de un profesional. El diagnóstico de la ley Carrez también excluye los muros, tabiques, escaleras y las partes inferiores a 1,80 metros, pero incluye los áticos acondicionados y algunas verandas. Aquí están los pasos esenciales:
- Realice las mismas medidas que con la superficie habitable.
- Incluya los áticos y verandas según los criterios de la ley Carrez.
- Haga verificar las medidas por un diagnostico certificado.
La superficie útil, por su parte, tiene en cuenta la superficie habitable y añade la mitad de las superficies anexas como los balcones, logias y verandas. Este cálculo es particularmente útil para los inversores inmobiliarios que desean estimar el rendimiento de alquiler de una propiedad. Para obtener esta medida:
- Calcule la superficie habitable.
- Agregue la mitad de las superficies anexas (balcones, logias, etc.).
Tenga en cuenta estos diferentes métodos para una estimación precisa y adaptada a sus necesidades inmobiliarias. Un conocimiento profundo de estos cálculos le permitirá evaluar mejor el valor de su propiedad, optimizar las transacciones y evitar errores costosos.